Apoyar a Lázaro significa contribuir a través de tu empresa y ser un actor comprometido al servicio del bien común. En manos del que contribuye está el poder de cambiar muchas vidas incluyendo la propia, generando con ello un despertar social y espiritual con quienes compartas la posibilidad de participar.
Lázaro desea involucrar a sus patrocinadores
en esta aventura humana,
dándoles a conocer más sobre esta realidad.
« A las personas acostumbradas a la jungla de la calle, Lázaro les ofrece la posibilidad de reconstruirse y aprender a vivir en comunidad o simplemente les proporciona un hogar. En efecto, hoy como ayer, ¿qué es más importante que poder vivir y realizarse en un hogar? Lázaro trae el comienzo de una promesa de un futuro mejor. »
—Isabelle d’Ornano
Fondación Sisley
« Descubrimos Lázaro acompañándoles en el proyecto de renovación de una casa. Se trataba de un patrocinio de habilidades con nuestros empleados que se ofrecieran a participar en este proyecto así como asociar a los residentes de la casa para integrarlos en el mundo laboral.
Descubrimos un equipo comprometido y dinámico con una gran alegría de vivir y unas fantásticas ganas de avanzar y construir un proyecto. »
—Olivier Riom
CEO de Vivolum
« Lo que nos gusta de la propuesta de Lázaro es permitir que personas de origen, historia, y edades dstintas puedan vivir juntos en el mismo hogar. En primer lugar, el hecho de elegir y vivir juntos, para romper realmente la soledad de los excluidos, mirarnos como personas humanas iguales... La fecundidad de este compromis es inmensa. La Fundación Bettencourt Schueller lleva más de 30 años comprometida con una sociedad en la que todos puedan encontrar su lugar. Por eso apoya Lázaro. Y sobre todo a largo plazo, en Láaeo, cuyas ambiciones son sólidas, cuyas acciones están bien elegidas, cuyos equipos son de gran calidad, cuya gobernanza es a la vez audaz y sabia. Esto le permitirá continuar su desarrollo y ofrecer así a más personas la posibilidad de experimentar la vida compartida. »
—Olivier Brault
Director General de la Fundación Bettencourt -Schueller